
Allá mas lejos de mi recuerdo,
Haces falta,
Como la extremidad que se marchita,
Te despediste,
Pero nunca te marchaste…
Ahora me enfrento solo a la soledad,
Lejos de tus pies y de tu aliento,
Me estremezco solo en mi cama,
Como pez fuera del mar,
Implorando muerte en la cabeza…
Llego el invierno puntualmente devastador,
Inundo mis ojos y mi corazón,
Y en las horas más propicias,
Se escapa un rayo de sol de tu sonrisa,
Nuevamente me ilumino el corazón.
*Imagen del Google.


